mis travesuras en escarpines
Nací el siete de febrero de 1970, en Caracas, Venezuela, hija de Esther Cotua Salazar y Enrique Bianchi Aché....
Al momento de nacer, recibí muchos regalos de mi abuelo Farncisco, padre de mi padre, el cual me adoraba y yo recuerdo con cariño.....
Fuí una niña consentida, llena de mimos, por ser la primera hija del matriminio Bianchi y luego llegaron mis otros dos hermanos, Ana y José, a los que les llevo tres y cinco años......
Mi primera palabra fué gato, en casa habian muchos y a mi me encantan.....
Los domingos mi padre me llevaba al parque a ver los animalitos, desde muy pequeñina me fué inculcando el amor por ellos.....
Recuerdo que a los cinco años, me regaló un potro llamado Rocino, siempre fué admirador de cervantes y de vez en cuando comete alguna Quijotada, como dice mi abuela..........
También tenía dos perros, pollitos, conejos y un jardin lleno de orquideas...
Otras de las personas que eran más amorosas conmigo, era mi visabuela Ana, que me guardaba dulces bajo su almohada y me cantaba canciones graciaosas, hasta el dia de su muerte a los 110 años.......
Mi época de travesuras fué a los cinco años y una de las inolvidables y que hasta el sol de hoy recuerdan, fué en un teatro donde mi madre asistía a un acto protocolar, de esos donde se dan discursos y se entregan condecoraciones, ella había preparado un discurso toda la noche para ese acto y las dos esperabamos sentaditas en una de las butacas del teatro esperando su turno para hablar; como yo entaba muy aburrida y esos actos no tenian sentido para mi, decidí darle un poco de emoción a la cosas.....
Me escabullí de su lado y me subí a la tarima, cogí un microfono no se de donde y empecé a bailar y a cantar dundun..
Todos se reian y aplaudian mi inesperada aparición en escena y yo emocionada disfrutaba mi actuación....
De pronto mi pícara e inocente mirada se cruzó con la de mi madre que se encontraba muy seria y pálida sentada sobre la butaca donde la deje y que no pudo dar su discuso porque yo le había robado el show......
A los ocho años dí mis primeros pasos como peluquera, cuando me corté el cabello yo misma y como para mi era un nuevo look muy moderno, llame a mis hermanos y primos para practicar más cortes dejandolos a todos trasquilados......
A los diez tomé conciencia que no debía hacer tantas travesuras.....
A los quince ya era toda una señorita y fué cuando recibí mi primer beso........
Los diecisiete fueron mis años locos usaba un atuendo como el de Cindy Louper y Madona y escuchaba rock and roll....
A los diecinueve me gustaba posar para fotografías y luego me case y tube mi primer hijo.
Gracias a mis papitos por ser los autores de mis días, soportar todas mis travesuras y llevarme al tamaño que hoy tengo......


























algobueno dijo
Que bonitos recuerdos Carmen y que longevo tu abuelo!
Esos recuerdos contruyen lo que uno es.
Te cuento un chisme, yo naci trece dias despues que vos :)
Y mi anecdota de teatro es que mis padres no tenian con quien dejarme y querian ir a ver EL JARDIN DE LOS CEREZOS con una niña de 4 años :DDDDD
Imaginate.
Me aburri a los dos minutos y empece a correr por el teatro :DDDDDD
Un beso.
Gaby
26 Septiembre 2007 | 04:56 PM